{"id":242,"date":"2009-03-09T02:10:34","date_gmt":"2009-03-09T02:10:34","guid":{"rendered":"http:\/\/jankislo.com\/portfolio\/?p=242"},"modified":"2017-07-03T17:11:17","modified_gmt":"2017-07-03T17:11:17","slug":"exotismo-y-fuga-del-concepto-de-regreso-al-origen","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/jankislo.com\/portfolio\/exotismo-y-fuga-del-concepto-de-regreso-al-origen\/","title":{"rendered":"Exotismo y fuga del concepto de regreso al origen"},"content":{"rendered":"<div class=\"symple-toggle\"><h3 class=\"symple-toggle-trigger\"><strong>Leer el texto.<\/strong><\/h3><div class=\"symple-toggle-container\">\n<p>T\u00edtulo: <strong>Exotismo y fuga del concepto de regreso al origen. Su banalizaci\u00f3n.<\/strong><br \/>\nAutor: <strong>Jan Kislo*<\/strong><br \/>\n*Todos los derechos reservados.<br \/>\nA\u00f1o: 2009<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: right;\">PERIODISTA:<br \/>\n&#8211; \u00bfLa aparici\u00f3n de nuevas herramientas tales como la c\u00e1mara digital\u2026cambiar\u00e1 el trabajo de los etn\u00f3logos?<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">LEVI-STRAUSS:<br \/>\n&#8211; \u2026cuando yo ejerc\u00eda en la investigaci\u00f3n, el grabador todav\u00eda no exist\u00eda. Naci\u00f3 durante la \u00faltima guerra. Es cierto que yo ten\u00eda entre las manos una peque\u00f1a c\u00e1mara que manejaba como amateur, con pel\u00edcula de 8 mm. R\u00e1pidamente la abandon\u00e9, porque era necesario elegir entre mirar intentando comprender o ver con el ojo fijo en el objetivo de la c\u00e1mara para tratar de hacer un buen encuadre. Para m\u00ed, el equipo ideal es un cuaderno de notas y un l\u00e1piz. Pero debo decir que si tuvi\u00e9ramos aunque sea un cuarto de hora de pel\u00edcula hecha en la Atenas del siglo V antes de nuestra era, comprender\u00edamos m\u00e1s de Grecia que todo lo que se escribi\u00f3 sobre ella desde el Renacimiento\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">PERIODISTA:<br \/>\n&#8211; \u00bfLa observaci\u00f3n no ser\u00eda m\u00e1s objetiva con la utilizaci\u00f3n de este material? \u00bfEl hecho de tener que trabajar sobre datos escritos recogidos por otros no dio lugar a distorsiones subjetivas?<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">LEVI-STRAUSS:<br \/>\n&#8211; Pienso que nada cambiar\u00eda. El hombre que estuviera detr\u00e1s de la c\u00e1mara tambi\u00e9n influir\u00eda, nada m\u00e1s que con su elecci\u00f3n: \u00bfQu\u00e9 elegir\u00eda mirar, que intentar\u00eda escuchar? Ser\u00eda similar, siempre habr\u00e1 un intermediario humano\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">-Entrevista de Michel Zlotowski a Levi-Strauss el jueves 24 de abril de 1997, en el suplemento \u201cCultura y Naci\u00f3n\u201d, del diario Clar\u00edn-<\/p>\n<\/blockquote>\n<p><strong>Hito Uno:<\/strong><\/p>\n<p>El primer indicio de aceleraci\u00f3n tendiente a identificar el proceso de reconstrucci\u00f3n de hitos fue el mero tr\u00e1mite iniciado en dependencias del Ministerio de Cultura. All\u00ed entre otras cosas se deb\u00eda ser riguroso en la presentaci\u00f3n. No habr\u00eda aportes de ninguna clase si no estaban cerradas todas las puntas de cualquier intento por conseguir financiamiento. Sabemos lo complicado que se vuelve obtener aportes privados en este momento y sobre todo por sus implicancias de dilapidaci\u00f3n de tiempo, de usurpaci\u00f3n de proyectos ajenos y m\u00e1s que nada por lo pauperrimo en que se ha transformado cada peque\u00f1a vuelta de tuerca en torno a conceptos que hasta hace poco parec\u00edan iniciar cambios paradigm\u00e1ticos. Luego de recorrer m\u00e1s de once empresas est\u00e1bamos entendiendo la profundidad de la crisis.<\/p>\n<p>Ten\u00edamos datos difusos. Un mont\u00f3n de rese\u00f1as de la \u00e9poca. Algunos textos perdidos en el interior de cuentos de viajeros. Algunas referencias brindadas por Grete Stern y poco m\u00e1s. Claro que acorde a como ven\u00eda al configuraci\u00f3n del plantel que viajar\u00eda quedaba visible la enorme expectativa en aquel manojo de fotos resguardadas por el Director del proyecto.<\/p>\n<p>Las directivas fueron variadas y cada integrante del equipo las recibi\u00f3 por separado en sendos sobres que llevaban como \u00fanica leyenda exterior una referencia a la Fundaci\u00f3n para la Protecci\u00f3n de Fotograf\u00edas de origen Etnogr\u00e1fico-Antropol\u00f3gico.<\/p>\n<p>La carta de invitaci\u00f3n no dec\u00eda demasiado: \u00ab<em>La Fundaci\u00f3n para la Protecci\u00f3n de Fotograf\u00edas de origen Etnogr\u00e1fico-Antropol\u00f3gico invita a Ud. a participar de la expedici\u00f3n en homenaje a los 50 a\u00f1os de la aventura iniciada por M\u00e1ximo Guidone en su incursi\u00f3n a Cerro Grande. Convencidos de que en base a la ejercitaci\u00f3n de la memoria y el homenaje debido a nuestros grandes hacedores estaremos en camino a la elaboraci\u00f3n de un nuevo criterio de b\u00fasqueda de soluciones a las problem\u00e1ticas de hoy donde se vislumbra necesaria la implementaci\u00f3n de una metodolog\u00eda de re-pensamiento de los ciclos exitosos que nos llevaron a situarnos en los albores del modernismo, situaci\u00f3n que a\u00f1oramos y que interpretamos como urgente para el mundo cient\u00edfico, no como un retorno al pasado sino como un desaf\u00edo de encuentro de nuevas v\u00edas de expansi\u00f3n hacia el futuro con m\u00e1s su caracter\u00edstica fundamental de llegada al plano social<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p><strong>Hito Dos:<\/strong><\/p>\n<p>En los galpones del puerto estaba todo listo para la partida con rumbo a Cerro Grande. \u00c9ramos no m\u00e1s ni menos de 50 expedicionarios invitados, que al momento de partida fuimos exactamente 43 ya que siete dejaron sus \u00e1nimos de aventura para otra oportunidad y permanecieron en el muelle. Un extra\u00f1o sentimiento nos invadi\u00f3 a quienes hab\u00edamos optado por mantenernos embarcados en el proyecto. El Director no conden\u00f3 a los siete desertores sino que al contrario los mencion\u00f3 como posibles relatores de un tiempo no vivido. La extra\u00f1eza de varios se debi\u00f3 a la denominaci\u00f3n como \u201cdesertores\u201d de aquellos siete cuando en realidad est\u00e1bamos ante un evento de orden voluntario y sin \u00e1nimo de lucro ni tan siquiera de intenci\u00f3n de aplastamiento alguno sino apenas como una cuesti\u00f3n ligada a situaciones personales de auto-superaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En los d\u00edas previos al inicio de la temporada de lluvias nos fuimos aproximando a la caravana. Adelante y a modo de l\u00edder improvisado -su tranco en los montes no era demasiado convincente en cuanto conocedor de la zona- el jefe de la expedici\u00f3n llevaba el ritmo de la caminata. Nadie parec\u00eda advertir que su paso en\u00e9rgico ocultaba sin embargo algo de temor ante lo nuevo que aparec\u00eda a cada tramo en los recovecos de la espesura vegetal. En definitiva no era el \u00fanico. El nuestro era un grupo extra\u00f1o a decir verdad. Un par de antrop\u00f3logos, dos camar\u00f3grafos que todo el tiempo marcaban su distancia con los tres fot\u00f3grafos y que el resto no entend\u00eda. Para nosotros eran todos iguales. El mismo chaleco, la misma barba pero sobre todo la misma pasi\u00f3n por las im\u00e1genes, eso se ve\u00eda, se notaba. Igual ellos insist\u00edan en mantenerse alejados y quejosos de sus pesados equipos. Unas veinte veces escuch\u00e9 mencionar el tema de las bater\u00edas y su agotamiento, hasta que ese detalle se esfumar\u00eda como varias de otras resonancias.<\/p>\n<p>La inmersi\u00f3n en la noche verde nos ten\u00eda a todos excitados y pendientes de los movimientos de nuestro l\u00edder improvisado luego de la renuncia de <strong>Igor Brurmann<\/strong>. Est\u00e1bamos atados a sus indecisiones. Nada peor dec\u00eda <strong>Miguel<\/strong> en tales circunstancias. El tipo no solo no sabe adonde nos est\u00e1 llevando sino que tampoco parece dispuesto a consultar a nadie por puntos de vista. Lo extra\u00f1o es que sus indecisiones denotaban apenas peque\u00f1as instancias de duda. Su mirada final era contundente. Tiene su mapa poblado de asteriscos como si eso indicara algo, y las fotos. Tanta insistencia con llevar las fotos. Lo \u00fanico que cuida con vehemencia son sus cartones como tapas que protegen extra\u00f1amente a esas tomas blanqui-sepias, que -es evidente- adora. Cuando nos detenemos a descansar se apoya en alg\u00fan lugar del monte y en absoluta reserva y soledad lo vemos repasar su pil\u00f3n de fotos. No parece conectar con ellas de un modo excesivamente personal, hay en su gestualidad un car\u00e1cter cient\u00edfico que no entendemos. Su perfil no es de un cient\u00edfico avezado y rimbombante al estilo de aquellos que supimos conocer en la expedici\u00f3n al <strong>Lago Bramaloa<\/strong>. M\u00e1s bien lo vemos b\u00e1sico y disperso, pero en cuanto a su estarse con las im\u00e1genes -que adora- tiene actitudes que nos sorprenden.<\/p>\n<p>Fue el ruso <strong>Kolmanoff<\/strong> quien en primer t\u00e9rmino se refiri\u00f3 a lo que estaba sucediendo en tono de una otredad difusa, pero siempre amenazante. Se pasaban la ficha entre \u00e9l y <strong>Luciano<\/strong> que re\u00eda a m\u00e1s no poder y elaboraba frases compuestas en las cuales descompon\u00eda los dichos de <strong>Levi-Strauss<\/strong> e inclu\u00eda en su juego al apellido. Lo rimaba con levedad, peronismo, extravismo, romanticismo, parquedad y vocablos similares. Remataba siempre insistiendo con su chiste f\u00e1cil que todos detestaban \u00ab<em>lo que sucede es que es otra edad<\/em>\u00bb -dec\u00eda- y cerraba con grandes carcajadas insistentes en el mismo remate cada vez con el juego en la memoraci\u00f3n de los detalles de la tarde en que perdimos a <strong>Brurmann<\/strong> y cada uno acept\u00f3 el riesgo seg\u00fan sus propias ambiciones.<\/p>\n<p><strong>Hito Tres:<\/strong><\/p>\n<p>El Director devenido en improvisado l\u00edder de caravana nos ley\u00f3 esa tarde un texto que entendi\u00f3 necesit\u00e1bamos. Era un texto de <strong>Alcida Rita Ramos<\/strong>, Profesora de Antropolog\u00eda de la Universidad de Brasilia. Su texto llevaba por t\u00edtulo <strong>Lo Ex\u00f3tico no est\u00e1 en Casa<\/strong>, y nos result\u00f3 m\u00e1s que interesante, -dec\u00eda: \u201c<em>Aunque est\u00e9 estrechamente relacionado con el esencialismo, el exotismo tiene una l\u00f3gica propia. Como en el caso del colesterol, es posible identificar un exotismo negativo y uno positiva. El exotismo negativo resulta del abuso pol\u00edtico de la alteridad, sea \u00e9sta directamente extra\u00edda de pr\u00e1cticas nativas sacadas de contexto<\/em>\u00bb o en \u00abdescripciones\u00bb etnogr\u00e1ficas distorsionadas (un icono de mal exotismo es la imagen del <strong>Yanomami<\/strong> creada por varios autores que siguieron las huellas de <strong>Napole\u00f3n Chagnon<\/strong>). Inversamente, el lado positivo del exotismo afirma que la diversidad cultural es fundamental para rebajar al occidente bomb\u00e1stico que posa como ganador, frente al resto in\u00fatil, tomado como perdedor.<\/p>\n<p>Cuando promueve un movimiento hacia la otredad constructiva, el exotismo se despoja de su -ismo junto con la virulencia pol\u00edtica y \u00e9tica y, como una bandera de la diferencia afirmativa, se transforma en una herramienta leg\u00edtima para contrarrestar a la afectaci\u00f3n hegem\u00f3nica y al complejo de superioridad de las sociedades mayoritarias.<\/p>\n<p>\u00bfExiste el exotismo en casa, o sea, involucrando minor\u00edas nacionales, o solamente aparece cuando hay una distancia f\u00edsica considerable entre el exotizador y el exotizado? Tiendo a concordar con<strong> Peter Mas\u00f3n<\/strong> (1998: 148) cuando sostiene que \u00ab<em>lo ex\u00f3tico no est\u00e1 en casa<\/em>\u00bb porque \u00ab<em>la presentaci\u00f3n de lo ex\u00f3tico necesariamente implica desplazamiento y despegue<\/em>\u00ab. Quisiera, sin embargo, a\u00f1adir mayor complejidad a este argumento. La coexistencia hist\u00f3rica de sociedades nacionales con sus otros internos tiende a erosionar el sabor ex\u00f3tico que los rasgos culturales tuvieron en el pasado. El proceso de metabolizaci\u00f3n cognitiva y afectiva de las diferencias dom\u00e9sticas desgasta el sentido de separaci\u00f3n que caracteriza la mirada ex\u00f3tica desde lejos. La maldici\u00f3n de la corona de plumas ilustra este punto. Diferente de la distante fascinaci\u00f3n o la repulsi\u00f3n que caracterizan la reacci\u00f3n de un distante observador de diferencias, los brasile\u00f1os que ora cre\u00edan en, ora se mofaban de los poderes ocultos del artefacto, lo hacen involucrados de una manera que puede llevarlos a la participaci\u00f3n. Este proceso de participaci\u00f3n, sea intencional o no, se\u00f1alar\u00eda el pasaje del exotismo al esencialismo. (Alcida Rita Ramos).<\/p>\n<p>Aquella visi\u00f3n acerca del Exotismo nos llev\u00f3 a varios a reflexionar durante nuestras incursiones paralelas durante la caminata. La gran mayor\u00eda estaba dispuesta a llevarse la experiencia por delante. As\u00ed de perdida estaba la nueva generaci\u00f3n de investigadores. Importaba m\u00e1s cumplimentar los tr\u00e1mites administrativos que lograr verdaderas experiencias innovadoras con su consecuente \u00e1nimo de responsabilidad absoluta en el manejo de la informaci\u00f3n obtenida, en la habilitaci\u00f3n de los permisos oficiales y en un registro profesional sin baches.<\/p>\n<p><strong>Hito Cuatro:<\/strong><\/p>\n<p>Nuestro equipamiento se hab\u00eda vuelto obsoleto en el tercer puesto del recorrido cuando ya nos hall\u00e1bamos inmersos en lo profundo del territorio continental. Aquel d\u00eda <strong>Elvis Bandeira<\/strong> -nuestro gu\u00eda- olvid\u00f3 mencionar que atravesar\u00edamos (de refil\u00f3n dijo despu\u00e9s) el pasaje rocoso donde se hallaban los afluentes de azufre. Cuando traspusimos el sector pudimos observar como todos los geo-localizadores dejaron de funcionar. Para un grupo como el nuestro donde quien m\u00e1s quien menos se aferra a los artilugios tecnol\u00f3gicos aquello fue devastador. Cada uno de los equipos fue alcanzado por el vapor de las grietas sulfatando los circuitos de cada aparatejo en un proceso que dur\u00f3 alrededor de cinco d\u00edas y todo sin que nos di\u00e9ramos cuenta de inmediato a excepci\u00f3n de los geo-loocalizadores que dieron fallo de manera inmediata. Estarnos sin tecnolog\u00eda que nos haga de soporte no era un tema que nos resulte liviano. No era un dato menor ya que debimos continuar la expedici\u00f3n sin nuestra referencia con lo conocido. Perdimos ese d\u00eda la tranquilidad que nos acompa\u00f1aba desde el inicio de la traves\u00eda. Bastaba verlo al brit\u00e1nico golpeando suavemente sus aparatos contra las rocas a las cuales hasta parec\u00eda elegirlas por su dureza para luego dar peque\u00f1os y tiernos golpes en una b\u00fasqueda desesperada por lograr la reactivaci\u00f3n de los mecanismos y que algo apareciera en el display. Nada de eso pas\u00f3. Poner todos los equipos al sol seg\u00fan sugerencia de <strong>Pierre Monamieux<\/strong> no sirvi\u00f3 de nada. El sol al contrario parec\u00eda generar un extra\u00f1o vapor con profusi\u00f3n de aromas artificiales como cuando se quema un pl\u00e1stico en medio de la noche.<\/p>\n<p>Avanzando de jornada en jornada, a todos nos intrigaba el manojo de fotos. \u00bfQu\u00e9 ten\u00edan esas fotos? \u00bfQue hab\u00eda all\u00ed que fuera tan importante como para no compartirlas con todos nosotros? Lo que si pudimos ver en un descuido fue que eran todas fotos muy antiguas, eso lo deduc\u00edamos por su formato. Tomadas en blanco y negro aunque sin detalles de lo negro y m\u00e1s profusas en cuanto a lo blancuzco de su cualidad de superficie. En solo una de ellas -la superior- not\u00e9 un agrupamiento de personas pero nada m\u00e1s, pero ni tan siquiera pude estar seguro de ello ya que un brillo en diagonal hizo que dudara en cuanto al amontonamiento sin saber si aquello fue una sombra proyectada por la hojarasca cercana o en verdad una toma de abor\u00edgenes tal como las fotograf\u00edas que conoc\u00edamos de Grete Stern o de los dem\u00e1s etno fot\u00f3grafos que realizaron su trabajo sin tener demasiada noci\u00f3n de lo que llevaban a cabo m\u00e1s que la pasi\u00f3n por la indagaci\u00f3n en nuevos usos y costumbres. En definitiva cuando todo aquello ocurr\u00eda un nuevo mundo se estaba gestando, con todo lo que le corresponde, a saber: alt\u00edsima cuota de experimentaci\u00f3n en medio de una formidable cadena de causas y consecuencias que gentilmente fueron catalogadas como revoluci\u00f3n industrial pero que m\u00e1s tuvo que ver con pasiones hegem\u00f3nicas y una ambici\u00f3n desmedida.<\/p>\n<p>Intent\u00e9 captar detr\u00e1s de aquel reflejo algo reconocible pero no logr\u00e9 m\u00e1s que profundizar mi crisis de observador ya que, cuando me acerqu\u00e9 apenas otro poco, \u00e9l sin titubear y sin demostrar ni un poco de inquietud guard\u00f3 en un r\u00e1pido movimiento todas las im\u00e1genes. Me mir\u00f3 mientras pon\u00eda el segundo cart\u00f3n sobre los papeles y dijo displicentemente -seguimos.<\/p>\n<p>Esa tarde caminamos directamente a la base misma del Cerro Grande. Pero no lo sab\u00edamos. La magnitud de los \u00e1rboles y la pesadez creciente de un calor corp\u00f3reo nos envolv\u00eda haciendo imposible la mirada en distancia. Sab\u00edamos que lo que persegu\u00edamos estaba cerca.<\/p>\n<p><strong>Hito Cinco:<\/strong><\/p>\n<p>Un momento inexplicable aconteci\u00f3 cuando al llegar a los lados de un angosto y torrentoso arroyo fren\u00f3 su andar muy decididamente y levantando el brazo izquierdo hizo que toda la columna se detenga detr\u00e1s de \u00e9l. Mir\u00f3 hacia ambas m\u00e1rgenes y recurri\u00f3 de manera inmediata a las fotos. Las observ\u00f3 todas repetidas veces hasta detenerse en una de ellas. Luego volvi\u00f3 a mirar los alrededores y a la vez que guardaba las fotograf\u00edas nos hizo una se\u00f1a muy concreta de que lo sigamos hacia donde el marcaba. As\u00ed recorrimos un sector plagado de piedras en formaci\u00f3n vertical que asemejaba a una pared inconmovible. Pero, para nuestra sorpresa \u00e9l llegaba hasta la pared misma y apartando con mucha soltura la vegetaci\u00f3n lograba encontrar pasajes por entre aquella estructura natural. Completar ese tramo nos llev\u00f3 varias horas, pero aun conscientes de lo extra\u00f1o del lugar segu\u00edamos adelante y por primera vez todos sentimos que su liderazgo no estaba en riesgo. Verlo avanzar -ahora- con semejante naturalidad nos tranquiliz\u00f3 y pudimos entre otras cosas disfrutar un poco m\u00e1s de lo que estaba sucediendo.<\/p>\n<p>En d\u00eda veinticinco de traves\u00eda ya hab\u00edamos avistado la base del cerro. No sab\u00edamos cu\u00e1nto camino recorrimos ni tampoco d\u00f3nde est\u00e1bamos con exactitud. Ante alguna que otra pregunta por parte del grupo solo atin\u00f3 a mencionar que confi\u00e1ramos en \u00e9l y que si algo sal\u00eda mal o alg\u00fan percance le afectaba ya sea por enfermedad o accidente que protegi\u00e9ramos a brazo partido las fotograf\u00edas.<\/p>\n<p>Los fot\u00f3grafos ya hab\u00edan abandonado sus equipos en el campamento armado a base de una vieja estructura de helic\u00f3ptero que encontramos en la vegetaci\u00f3n. All\u00ed qued\u00f3 todo el equipamiento digital. Uno de los italianos mencion\u00f3 su escepticismo respecto de la misi\u00f3n ya que si lleg\u00e1bamos a encontrar la senda final no tendr\u00edamos chance de registro. Sin embargo nadie dud\u00f3 en que deb\u00edamos seguir aun pese a semejante detalle. Los m\u00e1s abatidos eran los enviados de <strong>Occidental Geographics<\/strong> quienes hab\u00edan recibido una abultada cantidad de d\u00f3lares para realizar aquel viaje y deb\u00edan volver con im\u00e1genes a Nueva York.<\/p>\n<p>Est\u00e1bamos cansados de la comida en tabletas. Aunque ellas se llevaban gran parte del merito en nuestra capacidad de sostener el ritmo. Aquellas tabletas hab\u00edan sido dise\u00f1adas para largas temporadas en lugares inh\u00f3spitos y conten\u00edan componentes que desconoc\u00edamos absolutamente. Nadie investigaba mucho, las embeb\u00edamos en agua y las com\u00edamos como si se tratase del m\u00e1s rico men\u00fa. En ning\u00fan momento tuvimos escasez de agua, la cual recorr\u00eda todo aquel territorio en cuanto formato fuera posible. En peque\u00f1as y cristalinas vertientes, en r\u00e1pidas cascadas que bajaban por los murallones y hasta en clim\u00e1ticos ojos de agua en medio de la espesura.<\/p>\n<p><strong>Hito Seis:<\/strong><\/p>\n<p>La ma\u00f1ana del d\u00eda 26 llegamos a la base del cerro. Nuestro l\u00edder, director o m\u00edstico gu\u00eda se ubic\u00f3 sobre las ramas de un gran \u00e1rbol ca\u00eddo y nos habl\u00f3. Transmiti\u00f3 su convicci\u00f3n de lo acertada de la expedici\u00f3n y de que nos hall\u00e1bamos ante una instancia \u00fanica, que deb\u00edamos mantenernos firmes en el prop\u00f3sito de ahondar conocimientos y que si todo sal\u00eda bien volver\u00edamos saciados de emociones y sabedores de una instancia exitosa. Todos asumimos que est\u00e1bamos ante una instancia de m\u00e1xima exigencia. El silencio se apoder\u00f3 de todo el grupo y nos dispusimos al descanso de la noche previa al gran d\u00eda. En torno al fog\u00f3n pregunt\u00f3 quienes eran los m\u00e1s dispuestos a mantener el ritmo de las anotaciones y a no cesar en el registro mediante dibujos. Una nueva estructura desarrollaba su hacer cient\u00edfico de un modo a\u00fan m\u00e1s primitivo que la expedici\u00f3n original cincuenta a\u00f1os atr\u00e1s quienes al sortear el sector de los afluentes de azufre al menos llegaron con sus c\u00e1maras en perfecto estado.<\/p>\n<p>Aquella noche tom\u00f3 uno de sus cuadernos y nos ley\u00f3 apuntes de Grete Stern. Ella dec\u00eda as\u00ed: \u00ab<em>\u2026En los viajes que describo visit\u00e9 muchos grupos de abor\u00edgenes o indios que viven all\u00ed. En 1959 y 1960 ense\u00f1\u00e9 fotograf\u00eda durante un a\u00f1o en la Universidad Nacional del Nordeste, en Resistencia, capital de la provincia del Chaco. En esa oportunidad tuve ocasi\u00f3n de conocer a los abor\u00edgenes de la zona, indios tobas que viv\u00edan en peque\u00f1os grupos en las afueras de la ciudad. Al principio, casi todos esos indios ten\u00edan miedo de dejarse fotografiar y escapaban. En algunos casos, despu\u00e9s de conversar con ellos -o de ense\u00f1arles fotograf\u00edas de otros abor\u00edgenes-, se convenc\u00edan de que mi uso de la c\u00e1mara no les har\u00eda da\u00f1o y me permit\u00edan hacer la toma. Pero a veces, para tener m\u00e1s seguridad ante la cajita negra, solo permit\u00edan que los fotografiara si ten\u00edan una Biblia entre las manos<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p>Al amanecer nuestros ojos no daban cr\u00e9dito de lo que ve\u00edamos. Una enorme trama de senderos recorr\u00edan la selva de lado a lado transformando el paisaje en un conglomerado de frondosos t\u00faneles que lograban transmitir un clima inquietante sobre cada uno de nosotros. El silencio era tan profundo que hasta el m\u00e1s m\u00ednimo chasquido pon\u00eda un eco en la ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>Nuestro improvisado l\u00edder volvi\u00f3 a abrir sus cartones y recorri\u00f3 las fotograf\u00edas una a una. Tom\u00f3 uno de los senderos y camin\u00f3 firme sobre las matas aplastadas por la acci\u00f3n de alg\u00fan extra\u00f1o sistema.<\/p>\n<p>Luego de caminar durante largo rato llegamos a una m\u00ednima construcci\u00f3n con resabios de arquitectura espa\u00f1ola. Se asemejaba mucho a una peque\u00f1a casita de pastoreo. Con paredes blancas y techo de paja ten\u00eda al frente una breve galer\u00eda y ventanas a sus costados. La puerta estaba abierta y dado que el espacio era apenas contenedor fuimos ingresando de a grupos de dos o tres. En el centro de la escena hab\u00eda una mesa con lo que parec\u00eda un \u00e1lbum de fotos. Cada uno de nosotros se fue sentando en la silla ubicada frente al \u00e1lbum y con pausa acorde a cada formato mental el \u00e1lbum fue recorrido de inicio a fin.<\/p>\n<p>Las fotograf\u00edas retrataban cada uno de los puntos complejos de nuestro viaje. En blanco y negro y sin m\u00e1s datos que algunas escrituras con l\u00e1piz de grafito las fotos nos mostraban a todos en escenas \u00edntimas. Como si un fot\u00f3grafo que nunca vimos hubiera estado realizando el viaje con nosotros y nos hubiera retratado en escenas cotidianas sin que nos hubi\u00e9ramos percatado de su presencia. Aquello era definitivamente imposible.<\/p>\n<p>Solo entonces nuestro l\u00edder apoy\u00f3 sobre la mesa su manojo de im\u00e1genes blanquecinas y reci\u00e9n en ese momento permiti\u00f3 que pudi\u00e9ramos verlas. No vimos nada. Eran todas secuencias tan blanquecinas que no se adivinaba m\u00e1s que manchones grises sin ninguna instancia morfol\u00f3gica reconocible.<\/p>\n<p><strong>Fotograf\u00eda N\u00ba 7:<\/strong> Anotaci\u00f3n en grafito. Puede observarse un agrupamiento de personajes \u00e1vidos por encontrar restos de civilizaci\u00f3n. No les queda claro para qu\u00e9 avanzan en la selva ni tampoco hacia donde. Su inexperiencia en modus vivendi los posiciona como verdaderos embusteros que para detonar como tales solo necesitan la presi\u00f3n necesaria, en casi todos los casos puesta por organizaciones sostenidas por subsidios estatales sin control.<\/p>\n<p>Sin entender mucho lo sucedido nos alejamos de la caba\u00f1a. Hab\u00edamos puesto a resguardo el \u00e1lbum y cada uno elaboro la cosa como pudo. Aquello no entraba en nuestro orden. Metodol\u00f3gicamente acostumbrados a no dar cr\u00e9dito a ninguna clase de m\u00edstica aquella era una demostraci\u00f3n de poder que no est\u00e1bamos demasiado dispuestos a aceptar. As\u00ed y todo algunas cosas estaban a punto de desencadenarse y lo sab\u00edamos, tal vez por ello el silencio era mayor.<\/p>\n<p>Aquella misma tarde iniciamos el regreso hacia el poblado de Norte\u00f1o de Mineral. El silencio en la caravana era pesado como la misma tarde y su efecto de transportaci\u00f3n a estados m\u00e1s cercanos a una pacificaci\u00f3n inmediata que a la verdadera instancia ca\u00f3tica que nos gobernaba.<\/p>\n<p>Atr\u00e1s hab\u00edan quedado las horas de incertidumbre, las peleas por el uso del \u00faltimo mensajito de texto que acorde a los resultados del sorteo fue utilizado por Ferm\u00edn para avisar a su familia que no olvidaran de alimentar al gato. Atr\u00e1s hab\u00edan quedado los d\u00edas de inspecci\u00f3n por los que atraves\u00f3 cada uno en aquella circunstancia de inmersi\u00f3n en lo desconocido.<\/p>\n<p><strong>Hito Siete:<\/strong><\/p>\n<p>Las conclusiones del viaje se pueden leer en el espacio dedicado a tal fin en el tomo 23 de la Enciclopedia Francesa de Ciencia y Naturaleza en su apartado \u201c<em><strong>Registro de viaje a Cerro Grande, una legitimaci\u00f3n de los procesos de hoy para la obtenci\u00f3n de nuevos recursos a partir de instancias pasadas<\/strong><\/em>\u201d.<\/p>\n<p>El 28 de marzo un equipo de t\u00e9cnicos y profesionales de distintas \u00e1reas se congreg\u00f3 en el hotel Victoria para anunciar los cambios de abordaje en las nuevas pol\u00edticas de estado. La conferencia la presidi\u00f3 el Presidente de la Fundaci\u00f3n con el Director como asesor de reportes. El Presidente comunic\u00f3 a la comunidad cient\u00edfica y a los l\u00edderes mundiales los resultados con todos los detalles. Dos horas despu\u00e9s se liberaron alrededor de 15:000 presos pol\u00edticos en todo el continente asi\u00e1tico y un centenar de cient\u00edficos fueron absueltos en distintos puntos del planeta. Tres presidentes europeos debieron presentar sus renuncias y legisladores de todo el orbe se excusaron de participar en las pr\u00f3ximas rondas de negociaci\u00f3n de la continuidad de las plantas energ\u00e9ticas basadas en la estructura iniciada por Hauzer hac\u00eda treinta a\u00f1os. Bustos de Hauzer fueron retirados de innumerables universidades y monopolios de todo el mundo.<\/p>\n<p>Las im\u00e1genes encontradas en aquella peque\u00f1a casa de Cerro Grande hab\u00eda podido m\u00e1s que cualquier intriga en el medio del coraz\u00f3n del sistema. La aventura iniciada por M\u00e1ximo Guidone hab\u00eda tenido su final feliz.<\/p>\n<p>El Director mir\u00f3 a todos y con otra vez su displicente actitud de l\u00edder ley\u00f3 un \u00faltimo tramo de las anotaciones de Grete Stern \u201c<em>\u2026En Campo del Cielo conoc\u00ed una tolder\u00eda pilag\u00e1. El comandante de gendarmer\u00eda de Las Lomitas me envi\u00f3 all\u00ed en cami\u00f3n con tres soldados; yo pagu\u00e9 la nafta. Los soldados ten\u00edan que averiguar si hab\u00eda indios en edad de presentarse al servicio militar. La escuela operaba en dos turnos: por la ma\u00f1ana, para los ni\u00f1os blancos, cuyos padres no quer\u00edan mezclarlos con los chicos indios por el posible contagio de enfermedades; por la tarde el colegio recib\u00eda a los ni\u00f1os y j\u00f3venes pilag\u00e1s<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>El Director cerr\u00f3 su cuaderno, mir\u00f3 a todos y dijo: \u201c<em>\u2026me veo obligado a cerrar este paseo con alguna conclusi\u00f3n que considero innecesaria pero que har\u00e9 de todos modos. No estamos ante un nuevo orden ni mucho menos. Apenas es el inicio de un proceso que nos conduce a respetar nuestras creencias m\u00e1s all\u00e1 de cualquier otra cosa. Lo digo de modo simple porque me tiene bastante cansado el tufillo cient\u00edfico que nos rodea desde hace tantos a\u00f1os. Los invito a nuevas expediciones al coraz\u00f3n del sistema, en una de esas podemos ganar otras batallas, total el mundo sigue colapsando y nadie nos pregunta un carajo<\/em>\u201d.<\/p>\n<p><strong>Fotograf\u00eda N\u00ba 56: <\/strong>Anotaci\u00f3n en grafito. Todo el grupo de la Expedici\u00f3n a Cerro Grande frente a la Caba\u00f1a. Puede observarse la risa de los italianos y el aire aun ensimismado de Pierre el franc\u00e9s. A la derecha el Director luce su sombrero de ala ca\u00edda y su manojo de fotos bajo el brazo. Aquel ecl\u00e9ctico grupo provoc\u00f3 el gran cambio en Occidente al viajar hacia ellos mismos. Instancia posible casi en cualquier viaje pero hay que estar dispuesto.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Jan Kislo<\/strong> &#8211; Ober\u00e1 &#8211; Octubre de 2009<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\">Referencias bibliogr\u00e1ficas:<\/span><br \/>\n\u2022 Textos de Grete Stern obtenidos en la web: http:\/\/proa.arkham.com.ar\/exhibiciones\/pasadas\/chaco\/stern.html<br \/>\n\u2022 Textos sobre Exotismo en la web: http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Exotismo<br \/>\n\u2022 Texto: Pulpfictions del Indigenismo de Alcida Rita Ramos.<br \/>\n\u2022 Entrevista a Levi-Strauss en la web: http:\/\/palimpsestovirtual.blogspot.com\/2008\/07\/entrevista-lvi-strauss.html<br \/>\n\u2022 Nota en Diario Clar\u00edn a Levi-Strauss en la web: http:\/\/www.clarin.com\/diario\/2005\/05\/22\/sociedad\/s-05215.htm<br \/>\n\u2022 Nota en Revista \u201c\u00d1\u201d en la web: http:\/\/www.revistaenie.clarin.com\/notas\/2008\/05\/24\/01678675.html<br \/>\n<\/div><\/div>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Nota:<\/strong> Texto producido en el contexto del curso \u00ab<strong>El Arte de Exotizar al Otro.<\/strong>\u00a0La imagen del ind\u00edgena latinoamericano a trav\u00e9s de la fotograf\u00eda: pr\u00e1cticas hist\u00f3ricas y reactualizaciones contempor\u00e1neas\u00bb.\u00a0Facultad de Arte y Dise\u00f1o | UNAM.\u00a0Disertante:\u00a0Dra. Mariana Giordano<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Fotograf\u00eda:<\/strong>\u00a0Mariana Oeyen \/ En la imagen el <strong>Pai Castillo<\/strong> cuidador del Balneario del Chap\u00e1 (Colonia Alvear, Misiones).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto que relata la traves\u00eda de un grupo de cient\u00edficos hacia el coraz\u00f3n del sistema.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":181,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[10,13,20],"tags":[],"class_list":["post-242","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-arte-contemporaneo","category-textos","category-textual"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/jankislo.com\/portfolio\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/IMG_3662v1_2.jpg?fit=2416%2C1262","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p774Yk-3U","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/jankislo.com\/portfolio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/242","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/jankislo.com\/portfolio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/jankislo.com\/portfolio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/jankislo.com\/portfolio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/jankislo.com\/portfolio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=242"}],"version-history":[{"count":46,"href":"http:\/\/jankislo.com\/portfolio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/242\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":633,"href":"http:\/\/jankislo.com\/portfolio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/242\/revisions\/633"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/jankislo.com\/portfolio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/181"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/jankislo.com\/portfolio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=242"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/jankislo.com\/portfolio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=242"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/jankislo.com\/portfolio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=242"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}